« Ruta: Inicio > Historias > Ik ben toch niet gek | Archivos »

Ik ben toch niet gek


Hoy Algernon me ha pasado el enlace a esta historia de un hombre que lucha una batalla personal contra las medidas de seguridad de los supermercados. Me alegra ver que no soy el único que está hasta los cojones de que le traten como a un delincuente por el simple hecho de comprar en un sitio en el que, al parecer, hay gente a la que le gustaría robar.

Mi historia es parecida. Como consumidor de productos electrónicos varios me veo obligado a visitar con cierta frecuencia el sitio ése rojo cuya publicidad dice que "yo no soy tonto". Generalmente ignoro por completo esos cubículos transparentes donde se supone que debería dejar mi mochila y entro decidido en la tienda. No falla, oiga, el segurata se me echa encima. "No está permitido entrar con mochilas, señor". "Ah, claro, pero con bolsos de señora sí, ¿no?" "Es distinto" "Claro, porque ellas no van a robar pero YO sí, ¿no?". Si esto no funciona le digo que en ella llevo mi documentación y dinero, y que difícilmente podré comprar algo de valor sin ambos. También suelo recurrir a que no me da la gana dejar una mochila cuyo contenido supera los 2000 euros de valor (mi manía de ir con la cámara a todas partes) en una cutre vitrina que alguien pueda forzar mientras yo compro, sobre todo teniendo en cuenta de que el establecimiento no se responsabiliza de cualquier pérdida o substracción de lo allí depositado.

Transcurrido cierto tiempo ya estoy dentro de la tienda. Con mi mochila. Hago mis compras y procedo a pagar. Esta vez se trata de un cable para conectar la salida de video del portátil a una televisión. La dependienta "des-imanta" el mecanismo de seguridad y mete el paquete en una bolsa que yo no recojo. Paso por el detector de ladrones, no pita, miro a los ojos al segurata, y me doy la vuelta para recoger la bolsa de la compra. "Disculpe, señor, pero tiene que pasar la bolsa por el detector" "¿Por qué?" "Son normas de seguirdad" "Ah, claro, ustedes no se fían de que la dependienta haya podido meter algo por lo que no he pagado en una bolsa que no he tocado hasta después de haber pasado por el control yo mismo y por tanto demostrado que no llevo nada robado conmigo" "Es la política de la empresa, señor" "¿La política de la empresa es no fiarse de sus empleados, o asumir que todos los clientes somos unos ladrones?"

El tipo no dijo nada, pero seguía impidiéndome el paso, y mis acompañantes empezaron a ponerse nerviosas. Creo recordar que grité algo así como "hay que ser gilipollas" según me dí la vuelta e hice pasar la bolsa (sólo la bolsa) por el detector. Que, inevitablemente empezó a pitar, como yo ya preveía. La dependienta no sabía donde meterse y el segurata estaba francamente perdido. Supongo que mi insulto no ayudó, pero también supongo que no esperaba que la bolsa pitase. Simplemente quería salirse con la suya, hacer respetar la norma. ¿Estaba ante un auténtico caso de intento de robo? Para demostrarle al pobre segurata que realmente estaba haciendo el gilipollas, me quedé junto a él, mirándole a los ojos con lo que, a juzgar por las reacciones de todo el mundo alrededor mío, no debía ser muy buena cara, mientras mis acompañantes hacían el paripé de vaciar la bolsa, comprobar que el único elemento era el que decía el ticket, que estaba pagado, volverlo a "des-magnetizar", volver a pasar por el detector y volver a hacer que saltase la alarma. Juro que el segurata se quedó pálido. Se movía nervioso y le temblaba la voz cuando me entregó la bolsa y se disculpó por las molestias.

Francamente, comprendo que los dependientes y empleados de seguridad de una tienda no tengan por qué tener conocimientos medios de física, particularmente electromagnetismo, así que no podían saber que el maldito cable iba a disparar la alarma tantas veces como pasara por ella, pero sí deberían tener dos dedos de frente para saber que si cuando uno compra en un supermercado y le está permitido recoger su compra una vez pasado el control de seguridad, ellos no deberían poner pegas cuando los clientes hacen lo propio en su establecimiento. Si los que compramos en esta tienda roja no somos tontos, me temo que no puede decirse lo mismo de los propios vendedores.


Referencias (TrackBacks)

URL de trackback de esta historia http://biomaxi.blogalia.com//trackbacks/45019

Comentarios

1
De: BioMaxi Fecha: 2006-11-30 12:22

A pesar del título de la entrada, la anécdota sucedió en España, no en Holanda. Lo que pasa es que me gusta más el slogan en hereje, que suena mejor.



2
De: Algernon Fecha: 2006-11-30 12:22

Esa mirada de Huxley la queremos ver xDDDD



3
De: Estefanía Fecha: 2006-11-30 14:56

Si te sirve de consuelo, a mí, que soy mujer y por ende con frecuencia llevo bolso, también me miran esos chicos que dicen no ser tontos con cara rara. Y a veces, incluso, se han empeñado en que deje el bolso...



4
De: Anónima Fecha: 2006-11-30 15:38

Pasa pocas veces pero en el tema de los bolsos y las mochilas el mundo es claramente feminista.

Porque la cuestión no es que sea bolso o mochila, que yo llevo mochila y también me suelen dejar pasarla.

Sobre este tema, la anécdota más divertida fue cuando trabajaba en un proyecto en el Metro de Valencia. Unos compañeros de montaje iban al avión con su bolsita de destornilladores para tarjetas electrónicas (pequeños, pues). Él tuvo que facturarla y ella no: ¿se pensarían que los destornilladores en el bolso de mujer eran palitos de rimmel?

Misterios de la seguridad...



5
De: BioMaxi Fecha: 2006-11-30 15:44

Juas, genial anécdota Anónima.

Una cosa parecida me pasó en el Alcampo una vez que iba con mi novia. Los dos llevábamos bolso, porque yo solía gastar zurrón hasta que me regaló la mochila para la cámara Laura, pero el mío era más pequeño que el suyo. Curiosamente el de seguridad sólo consideró el mío como potencialmente peligroso. Cuando le señalé lo discriminatorio de su actitud se dió cuenta inmediatamente y me dejó pasar sin más problema :-D



6
De: Xac Fecha: 2006-12-07 21:54

Lamento ser un aguafiestas pero tampoco puedo estarme callado. Hay un detalle que no me gusta de esta historia y es que el securata casi seguro que era (es aún, espero) un trabajador que se gana el sueldo honradamente. Un señor que seguramente cumple las instrucciones impartidas por sus jefes lo mejor que puede y que no es de esperar que tenga una licenciatura en física. Dejarle en ridículo no me parece una buena idea. Por lo que veo él te trató con bastante más cortesía que tú a él. Y me temo que los verdaderos responsables de esta paranoia, es decir por un lado los ladrones y por otro los dueños y directivos del establecimiento, ni se han enterado y si lo han hecho pasan muy mucho de estas bobadas.



7
De: Anónimo Fecha: 2006-12-08 00:22

Hombre, aunque es a él al que llamé gilipollas, en la racionalización que hago culpo a su obligación a defender la norma impuesta por el super

Sentido común frente a rigidez normativa

No fue deliberado, de todas maneras, es que yo soy así, hay cosas que me hacen saltar y termino haciendo yo algo que me puede meter en jaleos...



8
De: Xac Fecha: 2006-12-08 00:57

"Todo se puede perdonar menos el ridículo". No se quien dijo eso, probablemente algún imbécil. De todas formas yo no me preocuparía demasiado a no ser que algún dia necesites la ayuda de ese securata. Aunque quién sabe,es probable que tenga la piel tan curtida que ya ni se acuerde.

En cuanto a lo de "sentido común frente a rigidez normativa", me temo que tenemos perdida esa guerra. Seguiremos combatiendo desde la clandestinidad.



9
De: Nfer Fecha: 2006-12-10 23:03

Pues no, lo siento Xac, lo que hay que decir hay que decir: a mí no me trataron bien.

Fue una guardia de seguridad la que quiso meter su mano en mi ropa (ni bolso ni mochila, eso queda en un casillero donde depositas un peso argentino, te da una ficha y a la salida insertas la ficha y abre el casillero. Con suerte, devuelve la moneda).

Reclamé por escrito y personalmente. Me harté de hacerlo, nunca más fui a ese lugar a hacer mis compras, y hoy me recuerda ese mal trago. Que no sé a ustedes,a mí sigue sin sacarme ni media sonrisa.
Si quieren recordar lo que escribí en ese momento, vayan
aquí
.



http://comentaristasdispersas.blogspot.com/2005/07/crnica-de-un-da-como-tantos.html



10
De: Nfer Fecha: 2006-12-10 23:04

Uy lo siento me salí del "anchor" permitido...Perdón BM..
:(
(es que soy una resabiada...)



Nombre
Correo-e
URL
Dirección IP: 54.226.33.117 (cb0d9eae40)
Comentario
¿Cuánto es: mil + uno?

Ir Arriba

Powered by Blogalia
Derechos reservados bla bla